La importancia de los gemidos

La importancia de los gemidos

septiembre 10, 2018 0 Por admin

Escuchar a tu pareja gemir te excita. Crees que lo estás haciendo bien y te esfuerzas más para ver hasta qué grado de placer sois capaces de llegar. Tu autoestima y tus músculos se llenan de orgullo y estás apunto de llegar pero, ¿estará ella apunto de llegar? ¿Por qué no gime cada vez más? Y al final acabas llegando sin conseguir que ella haya explotado de placer.

Hay muchos mitos alrededor de los gemidos que alimentan nuestras fantasías para luego darnos un buen bofetón cuando estamos manteniendo relaciones. Y es que los gemidos pueden crear tantas expectativas como decepciones. Olvídate de las películas donde los protagonistas llegan al orgasmo a la vez y todo el vecindario los escucha. Esto es la vida real y los gemidos muchas veces significan más cosas que no solo placer.

Cómo interpretar los gemidos

No siempre se gime por placer: Vas a tener que ser hábil para saber si los gemidos se deben a placer sexual, le estás haciendo daño o simplemente se está aburriendo para poder actuar en consecuencia. Seguro que si te fijas son sonidos diferentes para cada cosa. Simplemente es cuestión de fijarte y empezar a comprender el cuerpo de tu pareja.

Fingir para complacer: Cuando escuchas a tu pareja gemir te excitas y mejora tu autoestima. El hecho de creer que lo estás haciendo bien hace que te esfuerces y disfrutes más. Sin embargo, tu pareja se podría ver obligada a fingir para no hacerte sentir mal por su falta de gemidos. Tenemos demasiado atención puesta en la intensidad de los gemidos y les damos demasiada importancia a la hora de considerar que hemos hecho un buen trabajo.

Fingir para acabar: También podría estar cansada o aburrida y por ello ha decidido que gemir es la mejor forma para acelerar el final del coito. Si esto sucede y te das cuenta la sensación de frustración sera enorme para ti pero también lo está siendo para ella. Vuestra comunicación está fallando y esto es un grave problema.

Hay quienes disfrutan en silencio: No a todas las mujeres les gusta gemir. Hay quienes por pudor o simplemente por costumbre prefieren mantenerse en silencio o gimen en voz baja. Acostumbrados a los mitos creemos que nuestra pareja no está disfrutando y puede que no sea así. No subestimes el grado de satisfacción por el volumen de sus gemidos. Otros factores como el calor de su cuerpo, su respiración y lo agitada que esté puede darnos referencias de si algo va mal.

No todo el monte es orgasmo: No todos los gemidos responden al clímax, sino que van acrecentando su ritmo según se va acercando el orgasmo. Por ello, no te confundas y bajes la intensidad al primer gemido que escuches o podrías estar dejándola a medias.